Profesor de matemáticas en ESO. Da clase en 1º, 3º y 1º de Bac.; a dos grupos en cada curso; seis grupos: unos 170 alumnos; tres programas distintos. ¿Qué más da 18 o 20 horas de clase? No es ese el problema. El problema son 170 alumnos o más distintos, que pueden cambiar en más un diez por ciento cada año, y los de primero de ESO siempre nuevos, salvo repetidores.
Uno curosidad. ¿Por qué ESO, siglas, siempre con mayúsculas, y Bach. con minúsculas? ¿Porque ses una simple abreviatura? Esto es para los de lengua, española o la que sea?
Los dos términos del título no son sinónimos, como suele parecer en el vivir diario. Para entender "educación" puede servir la definición de Durkheim. Sistema escolar/educativo es, en todo caso, una parte de la educación. Entender este segundo término para proyectar un futuro del sistema mejor que el vigente es un debate que puede interesar.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Panfleto cuatro.
¿Alguien de los que habla del asunto de la educación -sistema escolar- en la CAM (Comunidad, no Caja) para este próximo curso ha dado durante 174 días cuatro horas clase al día? Y eso durante ¿10, 20 o más años? ¿O solo uno?
Lo que dice la Consejería, y los periodistas "populares", se pega de tortas con la realidad. Tanto, que me apetece cambiar el nombre y el tema del blog. No tiene sentido seguir hablando del sistema escolar -o de la educación, vale- cuando se ignora, seguramente de forma consciente, la realidad y lo que se pretende. Primero, y a lo grueso; si no se renueva el contrato temporal a los profesores contratados es. sobre todo, porque no se han habilitado las plazas de profesor necesarias según el sistema reglado: oposiciones; ¿cuántas personas con oposición ganada, en educación y otros sectores, no tienen concedida plaza?, que hables los de sanidad; otra vez el asunto de los PNN (1970). Si durante años hay tres mil contratados, es porque no se han convocado las plazas por oposición; seamos serios; y si no eran necesarios, ¿por qué se les ha contratado?
¿Alguien de los que hablan del asunto en los medios, o en los tercios, o en los cuartos de hora, por ejemplo, ha dado clase de "ética" siendo licenciado en historia? ¿Qué titulaciones han impartido hasta hoy "educación para la ciudadanía? ¿qué hace un físico dando clase de química? ¿Se pueden dar clase de lengua y literatura a la vez¿ Se puede dar clase de física y de química a la vez? ¿Se puede dar clase de lengua española -vaya invento- a treinta alumnos, de los cuales más de diez no piensan estudiar lengua nunca?
Paro; tengo otras cosas que hacer con más futuro que el sistema escolar, por lo menos de momento.
miércoles, 20 de julio de 2011
Supresión de la "hora de tutoría".
Es una frase, la del título, que solo se entiende en la jerga del sistema escolar; no es más que una reunión del grupo de alumnos -entre 25 y 30- con su profesor-tutor. ¿Qué es un tutor de grupo en ESO? También lo hay en primaria y bachillerato.
La Ley General de Educación (1970) se descuelga con que existirán en el sistema escolar tutores; no dice más. Un año después, más o menos, un libro de organización escolar de Fomento de Centros (OPUS), describe qué es ser tutor de un grupo (3º de ESO, "B", por ejemplo; entonces EGB, BUP y COU); muy breve: es atender a cada uno de los alumnos, al grupo como tal, a los profesores de ese grupo, a las familias de los alumnos tutelados. Casi nada. Y para atender al grupo como tal se inventa "la hora de tutoría en grupo". En esa hora, en realidad unos cincuenta minutos, entra de todo: temas meramente disciplinares, cuestiones con los profesores, temas que se eligen como importantes para esa edad o grupo, y un sifin de temas muy curiosos, e incluso algunos muy prácticos como un cursillo de primeros auxilios en 1º de bachillerato. Al final, y en caricatura, un tutor es el que da información a las familias de su hijo o hija, el que llora en la sesión de evaluación por las notas de sus alumnos, el que transmite órdenes disciplinares. Desde 1970 hasta el curso pasado, han ido introduciéndose cada vez más tareas y funciones.
Hace unos diez años, creo recordar que los resumimos en unas treinta funciones o tareas. Casi nada. No se olvide que el tutor cambia cada año; cada septiembre, vuelta a empezar. Esta sinrazón, a la que además todos dan una gran importancia en el sistema escolar, me llevó a proponer un cambio. Hace diez años nos pareció bien suprimir la hora de tutoria en grupo; igual ha hecho este mes de julio la Consejería de Educación de la comunidad autónoma de Madrid. Pero no ha pensado más allá.
La sustitución del sistema tutorial vigente desde 1971, más o menos, lo modificamos sustancialmente. En resumen: creamos una nueva figura, el coordinador de curso, que asumió todas las tareas o funciones administrativas y disciplinares -unas 15 de las que identificamos en la figura del tutor- y el resto, otro tanto, se encargaron a un "tutor personal". Cada alumno tiene un tutor designado de entre los elegidos por el alumno; máximo de 18 alumnos tutelados; pudiendo el tutor negarse a ser tutor de un alumno concreto y al revés; pudiendo mantener el mismo tutor desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato (durante seis años); dando tiempo al tutor para ejercer sus tareas; pagando esa función de tutor o de coordinador. Es verdad que nosotros también dedicamos esa "hora de tutoria en grupo" a aumentar horas una hora lectiva; pero se adoptaron unas cuantas decisiones más. Hicimos un cambio fundamental.
Intentamos más aún; desmitificar la figura del tutor, que con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en una pieza sustancial del sistema, cuando comenzó siendo una cita legal, casi al desgaire, en la ley de 1970. ¿Qué es desmitificar? Reconocer que el tutor es un profesor más; que su formación como tutor, en mucho casos no existe, y la que existe... ¿qué es? Un tutor en un centro educativo no es: ni psicólogo, ni asesor familiar y matrimonial, ni mediador entre hijos y padres, ni orientador profesional, ni sabe sociología, ni... muchas otras funciones y profesiones que la realidad exige indebidamente al profesor que le toca, o elige, ser, además de profesor, tutor.
No sé calibrar las consecuencias en los centros de secundaria de la CAM por la supresión de la "hora de tutoría en grupo". Depende de lo que de verdad se hiciera en ese tiempo; unas treinta sesiones al año, menos las que se pueden perder por el camino porque hay excursión o visita cultural, porque los alumnos tienen exámenes y consiguen esa hora para estudiar, y no sé cuántas excusas más.
Para ordenar en el blog esta entrada, me tengo que inventar una etiqueta nuevas. ¡Vaya!
lunes, 11 de julio de 2011
Panfleto; tres.
Creo recordar que la reglamentación de la LGE 1970 produjo una ampliación de los fascículos del BOE. Las siguientes reformas han seguido el mismo camino. En estos meses no tenemos ley nueva de educación, pero sí un avalancha de declaraciones públicas de múltiples procedencias. Los empresarios, un congreso de Barcelona, casi todos lo políticos que acceden al micro, sindicatos, profesionales, etc. Alguien dice algo, y a continuación una ristra de declaraciones a favor o en contra.
Las palabras que más efecto me causan con aquellas se dirigen, de una forma o de otra, a intentar o proponer el acercamiento del sistema escolar al mercado de trabajo. No sé, y no lo busco, sin en Alemania se usa la expresión "formación profesional dual" a su hiperbólico sistema, pero me ha asombrado la propuesta de Rajoy con esta expresión; y debe de ser dual porque trabajan y estudian.
Todas las propuestas tienden a recomponer el sistema vigente; así no acabaremos nunca de recomponer, porque el sistema vigente recogió lo que hacían lo colegios privados y, con algunos cambios, lo extendieron a toda la población; luego el modelo no es ni el prusiano, ni el escocés, es mucho más antiguo, y estaba pensado para los hijos "de los de arriba". Nunca hemos pensado en un sistema que responda a la igualdad democrática de todas las personas. Tan es así que, una vez comprobado que el principio de igualdad de oportunidades es inalcanzable, hablamos de sistemas equitativos, no igualitarios.
viernes, 10 de junio de 2011
Panfleto; dos.
Si todos los profesores de infantil, primaria, eso y bachillerato fueran y se condujeran profesional y personalmente como dicen y enseñan los teóricos, no de la educación ni de la escolarización, sino de inventar "profesores ideales", ya no serían necesarios. Porque si medio millón de personas (supuesto de la entrada "panfleto;uno", que puede seguir valiendo), elegidos aleatoriamente (las oposiciones, concursos y procesos de selección no pasan de ser sistemas que eligen aleatoriamente), fueran e hicieran como los pintan los teóricos significaría que la sociedad ha cambiado, que todos los vivientes son como los profesores, y ya no haría falta la "educación" especializada y escolarizada. Porque el medio millón de profesores no proviene de otra sociedad, pertenece a la misma, son como es la sociedad. Vale, admitido, en el medio millón hay de todo; obvio.
"Fueran y se condujeran"; las dos cosas, sí; y tanto profesional como personalmente, porque existe por ahí un principio pedagógico que viene a decir que "no se puede enseñar lo que no se sabe", y otro que dice que"no se puede enseñar lo que no se es". Un ejemplo rutinario y tópico: un profe que pide silencio a gritos. ¿Hay que educar a los profes? ¿o basta con educar a todos, y elegir aleatoriamente a algunos para que eduquen en las escuelas?
Acabo de leer una noticia de periódico que resume en el nuevo sistema de "oposiciones" para ser profe. Lo han complicado mucho, pero dudo que se consiga algo más que una elección aleatoria, restringida a los que se presentan y optan, que son, según la misma noticia, cien mil al año.
No sé si todo esto tiene algo que ver con la etimología de "claustro de profesores", que viene de claudere (cerrar). Es decir, que el claustro de profesores siempre se organiza en "defensa cerrada" de si mismo.
jueves, 26 de mayo de 2011
Panfleto; uno.
La realidad de lo que es de verdad el sistema escolar (sistema nacional de educación, sistema público de educación, etc) está, creo, en los panfletos; pues voy con el número uno de mi colección.
Durante los veintiocho cursos que he dirigido un colegio he vivido en directo la realidad. Esta realidad une las dos líneas de mi blog; una, encontrar el fundamento de la calidad de un colegio; la otra, una definición de educación al día. Las definiciones y los sistemas (pedagógicos, educativos, instructivos, etc.) tienen, no puede ser de otra forma, la pretensión de ser reales; ambos pretenden mejorar la realidad, y por eso albergan en su interior el ansia de ser real, de pasar del papel a la vida diaria. Y la vida diaria es tozuda; se empeña en estropear lo ideado, lo escrito, lo legislado, lo discutido, lo acordado; porque la vida real es lo que existe, aunque los datos -que quieren resumir la realidad en números- se interpreten negativa o positivamente de forma relativa. Los datos siempre comparan, y de la comparación se deriva el juicio de la calidad comparativa y relativa.
En estos veintiocho cursos han dado clase en el colegio más de quinientos profesores distintos. Vamos a los números; esta cifra representa una rotación de 17 profesores cada año, de media; y 17 sobre un total de 65 del Claustro, es más del 25%. No sé si es alta o baja esta rotación; a mi me parece alta; sin embargo, el colegio fue mejorando. ¿Por qué?
Cuando se lee, sobre todo en los libros académicos, lo que deben hacer los profesores en un colegio, mi instinto me hace pensar en ángeles; con minúscula, no en Ángeles, que no sé quien es. Tampoco sé qué o cómo son los ángeles, pero nos contaron que eran muy poderosos; algo así como magos muy importantes. ¿Cuántos profesores hay en todo el sistema escolar de España en infantil, primaria, eso (sin mayúsculas, que es como se suele escribir) y bachillerato? No lo voy a buscar; pero supongamos que son medio millón; ¿nos vale la rotación del 25 %? Pues 125.000 cambian de colegio cada año. ¿Medio millón de ángeles dando clase? Esto sí que es posible, porque nos contaron que eran miríadas. ¿Medio millón de profesores y profesoras (claro) acoplados a las expectativas de los teóricos de la pedagogía, de la psicología y de la organización escolar? ¿Y qué dicen los teóricos? Tres ejemplos, aunque las citas sean, en algún caso, largas.
Locke. Pensamientos sobre la educación, Akal, Madrid, 1986, páginas 207 y 208, de los párrafos 146 y 147. ( La primera edición inglesa es de 1693).
Os asombrará, quizás, que hable yo de la instrucción en último lugar, sobre todo si os digo que es a la que trato con menor extensión. Esto puede parecer extraño en boca de un hombre d estudio; y la paradoja la hace mayor el que la instrucción es ordinariamente el asunto principal, sino el único, que se tiene en cuenta cuando se habla de educación. (...) Perdonadme si os digo que no puedo pensar con paciencia en que un joven caballero pueda ser metido en el rebaño castigado con el látigo y las disciplinas, como si hubiera de pasar bajo la manopla por las diversas clases, "ad capiendum ingenii cultum (para asegurar la cultura del espíritu). Pero qué, se dirá: ¿Queréis que no sepa leer ni escribir? (...) La lectura, la escritura, la instrucción, todo lo creo necesario, pero no creo que sea la parte principal de la educación. Imagino que tomaríais por un loco al que no estimase infinitamente más a un hombre virtuoso y prudente que a un escolar perfecto. (...) Digo esto porque cuando llegue el día en que, preocupados por la educación de vuestro hijo, busquéis un maestro de escuela o preceptor, no le pidáis solamente, como es costumbre, que sepa el latín y la lógica. La instrucción es necesaria, pero no debe colocarse sino en segundo lugar, como un medio de adquirir cualidades más altas. Buscad, pues, uno que sepa formar discretamente las costumbres de su discípulo; poner, pues, vuestro hijo en tales manos que podáis, en la medida de lo posible, garantizar su inocencia, desenvolver y alimentar sus buenas inclinaciones, corregir dulcemente y curar las malas y hacerle adquirir buenos hábitos. Este es el punto importante. Una vez se haya conseguido, la instrucción puede ser adquirida por añadidura, y, a mi juicio, en condiciones fáciles que es sencillo imaginar.
Antes de seguir con otro teórico, un comentario. Una cosa es buscas un preceptor, uno, para un hijo, y otra mucho más complicada es buscar a medio millón, o más, para que den clas en grupos de treinta alumnos. ¿No?
Montaigne. Los ensayos, Acantilado, Barcelona, 2007. Traducción al castellano sobre la edución de 1595.(Libro I, cap. XXV, La formación de los hijos), Página 189.
(...) con el deseo de llegar a ser un hombre capaz más que un hombre docto, yo querría también que pusiéramos cuidado en elegirle un guía que tuviera la cabeza bien hecha más que muy llena, y que requiriésemos en él las dos cosas, pero más el comportamiento y el juicio que la ciencia, y que llevara a cabo su tarea de una manera nueva.
Marina, José A. El cerebro infantil: la gran oportunidad, Ariel, Barcelona, 2011. Reproduzco párrafos de todo el libro; al final de cada cita daré la página. Para más comodidad de lectura, uso esta misma tipografía, en vez de la cursiva; también por aquello de que libro es del mes de abril de 2011.
El fin de la educación no es desarrollar su inteligencia, socializarle integrándole en una cultura, capacitarle laboralmente. Es eso y mucho más. El objetivo es ayudar al niño para que desarrolle una personalidad triunfante, capaz de aprovechar sus posibilidades, disfrutar con las oportunidades y soportar los conflictos. Pág. 60).
Nuestro trabajo como educadores es ayudar a que el niño construya esa maquinaria generadora y esa maquinaria ejecutiva, ponerle en buena forma creadora... de su propia personalidad. Y luego, retirarnos y empujarla a inventar su vida. (Pág. 87).
Cuando hablamos en serio de educación, no estamos hablando de cómo conseguir que nuestros alumnos sean dóciles deglutidores de información, sino de cómo ayudarles a que adquieran un carácter firme, alegre, animoso, inventivo, que les permita diseñar su proyecto de vida, su personalidad elegida. ¿No será un sueño? (Pág. 149)
No me cabe duda de que la neurociencia nos proporciona el fundamento científico para alcanzar la Nueva Frontera Educativa, cuyos dos grandes objetivos son formar una inteligencia generadora de buenas ideas y buenas emociones, y construir una inteligencia ejecutiva capaz de desarrollar eficaces sistemas de control y dirección, capaces de evaluar y elegir proyectos, y de mantener el esfuerzo para realizarlos. (Pág. 179).
Ya no puede reducirse a transmitirlo que vale la pena ser recordado, sino a suscitar lo que vale la pena ser creado. (Pág. 190)
Se han acabado las citas, que sirve, sobre todo, para ver una vez más que siempre estamos en el mismo terreno de juego, y cada vez volvemos a creer que lo acabamos de descubrir. He conocido, y visto actuar, a más de quinientos profesores; aceptados todos los prenotandos de los teóricos, no nos olvidemos nunca del inciso de Locke: "...en la medida de lo posible." Este inciso, imprescindible para ver la realidad sin miopías, relativiza todas las teorías y posibilita que cada profesor o profesora actúe (del teatro, en serio) como sabe, como puede y como le dejan. Un supuesto real de la relatividad: ¿cómo puede enseñar a ser libre a sus alumnos un profesor que no es libre prácticamente para nada en el ejercicio de su docencia y de su actividad educadora?
Fin del planfleto uno.
viernes, 20 de mayo de 2011
Otro origen de la palabra "escolar".
En un nota de la traducción del libro de Locke "Pensamientos sobre la educación", cuando el texto habla sobre la instrucción (sección XXIV, párrafo 147), y usa la palabra escolar, Compayré anota: La palabra scholar comienza a hacerse francesa y designa muy especialmente un hombre de escuela, un pedante.
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